Con el corazón de un Guerrero

Golden State sacó ese corazón de guerrero que defiende su corona. Estos Warriors son unos Guerreros que luchan por defender lo que les pertenece. El resultado puede ser costoso por las lesiones de Klay Thompson y Kevon Looney, pero al final sacan un partido que les da respiro y mandan la Serie empatada a Oakland. 

Al ataque y sin piedad...

Steph Curry había terminado con cuatro puntos al termino del primer periodo, pero sus puntos habían venido de la línea de castigo donde falló un disparo. Después del primer periodo, Golden State vivía de lo que habían hecho Klay Thompson, con 11 y Draymond Green, con nueve. No solo eso, sino que entre estos dos jugadores habían anotados o asistido 22 de los 26 puntos para los Warriors en ese primer cuarto. Pero las cosas cambiaron al final del segundo periodo, cuando despertó Curry con canastos seguidos, pero se vio interrumpido por el medio tiempo. Para el inicio del tercer cuarto las cosas empeoraron para los Raptors. No anotaron en los primeros cinco minutos sino que Golden State no tuvo piedad y no dejaba de correr, de pasar el balón de anotar y de anotar. Fue una racha de 20 a CERO desde el final de la primera mitad hasta cuando quedaban poco más de cinco minutos del tercero. Esa racha es la más larga en un juego de Finales de NBA en la historia desde la unión de ABA/NBA en 1976, así como el 18-0 para iniciar el tercer cuarto. Los Raptors fallaron, mientras que los Guerreros atacaron sin piedad.

Guerreros reparte las armas...

Para que una ofensiva sea más efectiva debe de contar con variantes, balance, pero sobretodo con el compañerismo y no el protagonismo. Golden State terminó con 34 asistencias en 38 canastas acertadas.  En la segunda mitad, Golden State asistió todas y cada una de las 22 canastas. Golden State logró superar la defensiva de los Raptors gracias al movimiento de balón que daban en cada posesión, repartir el juego es parte del éxito de la ofensiva.

Guerreros con puntería...

Un buen guerrero siempre practica sus técnicas de batalla y dentro de esas tiene que estar la puntería. Los Warriors mejoraron en los tiros a la canasta cuando presentaron defensa de los Raptors. En el Juego 1 de la Serie, había tenido un buen porcentaje en tiros abiertos, pero cuando había un defensor ante un tirador de Golden State, las cosas no había salido. Curry, Thompson y Green terminaron con 23% (el peor porcentaje en las últimas cinco postemporadas) en tiros defendidos en el primero de la Serie. Para el Juego 2, las cosas cambiaron y el equipo terminó con 37%. Klay Thompson tiró para un 63% (10-16) en canastas defendidas por Toronto, empató su mejor porcentaje en un juego de playoffs.

Las sorpresas, lo inesperado...

Siempre en un enfrentamiento, la sorpresa, lo inesperado, el arma secreta tiene un valor muy importante. Puede ser que no funcione y quemes tus balas, pero en caso de que funcione será trascendental en la victoria. Golden State tuvo sus armas secretas. DeMarcus Cousin terminó con doble-doble (11 puntos-10 rebotes), venía de jugar menos de 10 minutos en el primero de la Serie después de estar fuera semanas por lesión, incluso se veía falto de ritmo. Cousins sumó seis asistencias, que para el tercer cuarto con el rally de 18-0 fueron claves. Para el final del partido, cuando Golden State no contaba con Thompson por lesión, terminó con cuatro de los nueve rebotes defensivos que sumó y con dos asistencias. Al final estuvo en la duela casi 28 minutos. Otra arma vino de la banca, Quinn Cook. No tuvo otra opción Steve Kerr, había que ponerlo porque Thompson estaba lesionado. Cook finalizó con nueve puntos, seis de ellos vinieron en el último cuarto. En la segunda mitad intento cuatro triples y encestó tres. Las aportaciones de Cousins y Cook no fueron en grandes cantidades, pero sí le dieron un golpe muy fuerte a los Raptors.

Raptors en el letargo...

No puedes en un partido de Final de la NBA, ausentarte del marcado por más de cinco minutos y mucho menos permitir un rally para iniciar la segunda mitad de 18-0. Jamas contra Golden State. Toronto se quedó dormido en el vestidor al medio tiempo y para cuando querían regresar la diferencia era suficiente para que Golden State la defendiera, y eso que los Warriors no anotaron en los últimos cinco minutos y medio del partido, hasta que vino el triple de Andre Iguodala para cerrar la victoria y empatar la Serie.

Las ironías del deporte...

Golden State gana un partido con sólo tres puntos en los últimos cinco minutos de juego, claro su colchón lo había construido al inicio del tercer periodo. El triple viene de Iguodala que sólo conectó dos en el partido, el primero en el tercer cuarto y después de estar 0-3 en triples en el último periodo, conectó el de la victoria. Iguodala, uno de los mejores defensivos que tienen los Warriors le dio la victoria a Golden State con un ataque letal. La retaguardia selló el triunfo. 

Una victoria con mucho valor... 

No sólo igual la serie y toman la localía sino que esta victoria de Golden State demuestra ese corazón, esa lucha que tiene un Campeón. Perdieron a Thompson, a Looney, no contaban con Durant, Cousins fue su segundo partido después de semanas de estar lesionado. Con garra fue como al final sacaron el triunfo. La Serie está empatada y se asegura el Juego 5 de las Finales en Toronto. El tercero, el miércoles y ahí los espero en el previo del partido en NBA Esta Noche. 

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